En un inicio se comercializará en el formato de 11 kilos y ya tiene la certificación de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles.
Por Mauricio Ruiz

Dos cilindros de gas licuado de 11 kilos para hacer la prueba. Uno, el tradicional de acero, en la mano derecha; el otro, el nuevo envase a la izquierda. Los dos están vacíos para calibrar cuál es el más liviano.

‘El nuevo cilindro pesa siete kilos menos que uno de acero’, advierte Alberto Orlandi, gerente comercial de Lipigas, antes de hacer la comparación. Veredicto final: se siente, y bastante, el menor peso del innovador envase de tecnología noruega que elabora la empresa Hexagon Ragasco.

Su diseño combina polietileno con fibra de vidrio que, aparte de hacerlo más liviano, le permite a los usuarios ver la cantidad de gas que le queda al envase porque es translucido.

‘Hace 15 años que se usa este envase en Europa y Estados Unidos y vimos una oportunidad en traerlo para el público objetivo que tiene el cilindro de 11 kilos. Son las mujeres dueñas de casa las que piden este cilindro y las que los reciben en la casa. Por lo tanto, con este envase más liviano les estamos facilitando la vida a los consumidores’, dice Orlandi.

En Chile, en todos los formatos, hay aproximadamente 18 millones de cilindros circulando, estima el superintendente de Electricidad y Combustible, Luis Ávila, y afirma que todos están certificados, tal como este nuevo envase. Asegura que tiene el sello de seguridad de la entidad, el llamado sello SEC: ‘Es tan seguro como uno de acero’, sentencia.

En Lipigas dicen incluso que, de acuerdo a las especificaciones técnicas, por la combinación de tecnología, este envase no explota como el de acero cuando es sometido a fuego extremo.
Garantía y compra

Orlandi confía en que por esta innovación fidelizarán clientes y que, seguramente, la competencia (Gasco y Abastible) reaccionará. El superintendente Ávila confidencia que hace algunos años la Asociación de Gas Licuado tuvo acercamientos a la SEC para introducir estos nuevos cilindros, pero que hasta el momento sólo Lipigas los ha certificado. ‘No han llegado solicitudes de las otras empresas’, dice.

En una primera etapa el nuevo cilindro, al que le llaman Lipigas Plus, se comercializará en 13 comunas, donde el uso de gas licuado de 11 kilos es más intensivo. Si quiere uno, hay que comunicarse con Lipigas (www.lipigas.cl) y puede cambiar el viejo de acero y dejar una garantía de 10.000 pesos, la cual es reembolsable si vuelve al antiguo envase. Y si quiere comprar uno, cuesta 32.000 pesos. ‘No creemos que se acaben los cilindros de acero, pero van a convivir los dos envases. Nosotros vamos a empezar en los 11 kilos y de acuerdo a esta experiencia estamos abiertos para extenderlos a otros formatos’.

Menos lesiones

El ergónomo Mauricio Santos, de la Mutual de Seguridad, cree que la baja del peso de los cilindros ayudará a que haya menos lesiones en los trabajadores que bajan y suben estos envases de los camiones. ‘Hay muchas lesiones por levantar los cilindros sobre el hombro por el peso y más si se hace frecuentemente’, dice.